Los qataríes ya administran 28 mil hectáreas cerca de Bariloche y son los principales impulsores de la privatización del cerro. Por la oposición de los vecinos, varios concejales no quieren avanzar.
El Emir de Qatar está detrás de la privatización del Cerro Catedral y presiona para que se apruebe la factibilidad del proyecto. El oficialismo no tiene los votos, pero busca avanzar. El precio de la hectárea ronda los 100 mil dólares.
En las últimas semanas el oficialismo perdió la mayoría necesaria para avanzar con la privatización. Una concejala camporista decidió votar en contra y ahora es el gobernador Alberto Weretilneck quien intenta rescatar el proyecto.
Sebastián Trappa, miembro de la familia que tiene la concesión del Catedral por las próximas tres décadas, viajará el miércoles a Bariloche para reunirse con una cámara de comerciantes locales.
Los comerciantes serían los más perjudicados si avanza la privatización: la mayor parte del consumo turístico de invierno se mudaría al cerro y abandonará la ciudad de Bariloche.
El principal inversor del proyecto es la familia real quatarí. Muy cercano a Mauricio Macri y a Gastón Gaudio, el Tamin bin Hamad Al Thani estuvo a principios de 2023 en Bariloche.
Fue una visita breve: aterrizó en el aeropuerto local para trasladarse al complejo Baguales, una estancia de 28 mil hectáreas que pertenece a Abdulhadi Mana A Sh Al-Hajri, hermano de la segunda esposa del emir de Qatar.
Gaudio fue uno de los administradores del complejo, ubicado muy cerca de Lago Escondido, la propiedad del empresario británico Joe Lewis.
