El mandatario provincial realizó una presentación judicial luego de que circulara en redes un video grabado en Mendoza que fue falsamente vinculado con su viaje oficial a París.
La difusión de un video personal con información incorrecta derivó en una presentación judicial por parte del gobernador Alfredo Cornejo. El material, registrado en un local gastronómico de Mendoza, comenzó a circular en redes acompañado de la afirmación falsa de que había sido filmado durante su actual viaje oficial a París, Francia.

Ante esa situación, el mandatario comunicó públicamente que realizó una denuncia formal ante la Justicia bajo el expediente (P. 16101/26). En sus redes sociales expresó: “Hoy presenté formalmente una denuncia ante la Justicia (P. 16101/26), para que se investigue la difusión de un video manipulado con información falsa. Se trata de una difamación basada en una fake news que busca instalar un hecho que nunca ocurrió. El video en cuestión fue grabado en Mendoza, en un espacio abierto y habilitado”.
El gobernador desmintió de manera enfática la versión que ubicaba las imágenes en Europa. “No fue en París, como maliciosamente se intenta hacer creer” y aseguró que se trata de “una mentira deliberada”. Además, dejó en claro su postura frente al episodio: “Mi vida privada no es materia de operaciones ni de construcciones ficticias. Y frente a la mentira organizada, respondo por la vía institucional que corresponde, la Justicia”.

En su descargo también mencionó a las cuentas de Instagram Mandril mendocino, Orko polentero, Ojo con el pueblo y Bien Cuyano, a las que atribuyó la publicación del contenido. Según afirmó, las publicaciones “constituyen una manipulación intencional de la información con el objetivo de confundir y dañar”. Y agregó: “No es un error, es una acción deliberada. No podemos naturalizar que en redes sociales se inventen hechos, se alteren contextos, se utilicen herramientas tecnológicas o de inteligencia artificial para fabricar noticias falsas sin consecuencias“.
Finalmente, Cornejo sostuvo que cuando la desinformación apunta a “afectar el honor, intimidar o distorsionar la conversación pública”, debe existir responsabilidad. Por eso, adelantó que además de la denuncia promoverá una propuesta a nivel nacional para que la difusión pública y maliciosa de hechos falsos tenga sanción legal en todo el territorio argentino. “La exposición política puede ser dura. La mentira organizada no debe ser parte legítima de esa exposición”, concluyó.
Diario Jornada
