Los gobernadores buscan aliarse para ocupar el espacio que dejó la Casa Rosada. Fortalezas y debilidades. Cómo enfrentar a La Libertad Avanza, la cuestión.
Como cancilleres de cabotaje, los gobernadores apuestan a una diplomacia entre provincias para suplir la función de coordinación productiva que el gobierno de Javier Milei dejó de cumplir. En esa línea se inscribió el encuentro entre Maximiliano Pullaro y Rolando Figueroa, donde el fino equilibrio de ser opositor sin enfrentar a la Casa Rosada fue protagonista.
El desafío que comparten Neuquén y Santa Fe
Así, por ejemplo, Figueroa destacó hoy que “el impacto favorable” de Vaca Muerta “se da a partir de inversiones de un Estado presente con externalidades positivas, como rutas, hospitales y educación”. “El respeto de los santafesinos no lo sentimos de parte de los que están sentados en el Obelisco”, fue la frase más fuerte del neuquino. Pullaro, por su parte, repitió su mantra de que “la salida es con producción y generación de empleo”. El juego quedó claro con un chiste que Figueroa hizo al sacarse la foto con Pullaro, cuando no se decidían cómo pararse: “Es que ninguno quiere estar a la derecha”.
Otro ejemplo se dio en la parte más vehemente del discurso del neuquino. En una semana en la que en la Casa Rosada solo se habló de internas palaciegas como telón de fondo en el recambio de la cúpula del Ministerio de Justicia, Figueroa pidió “terminar con la rosca política”.
“Tenemos que hablar de producción para poner de pie este bendito país y eso lo van a hacer las provincias”, lanzó.
La fortaleza en común
A su vez, las provincias comparten una fortaleza. Pullaro describió el “adn productivo” de su provincia. “Agro, ciencia y tecnología tienen un componente familiar muy importante en Santa Fe, empezaron en un galpón, hoy tienen 200 operarios pero siguen viviendo en sus pueblos y les ponen el nombre de su familia a la empresa”.
Figueroa resaltó que la extracción petrolera “no es hacer un pozo, es producción industrial y estamos batiendo récords porque construímos una comarca alrededor de Vaca Muerta”. No es “la lámpara de Aladino, que se frota y trae soluciones”, dijo.
Allí radica el principal activo de ambos: tienen recursos que les permiten una ancha espalda para jugar con independencia. Pullaro tiene al campo y a la industria de su lado; Figueroa, al yacimiento de oil&gas más importante del país y la incipiente revolución económica que acarrea.
Para que quede claro, el santafesino y el neuquino resaltaron que sus provincias están segunda y quinta, respectivamente, en el ranking de aportantes al PBI. Con ese activo, se juntan para fortalecer el comercio entre sus industrias y así gambetear la economía planchada de Milei.
por Lucio Di Giuseppe
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