Las acciones y bonos borraron las subas iniciales y volvieron a cerrar en baja, en sintonía con las bolsas del mundo. La guerra en Medio Oriente ya lleva seis días.
Condicionados por mal clima en los mercados internacionales por la guerra de EEUU e Israel contra Irán, las acciones y bonos volvieron a cerrar en terreno negativo, lo que llevó al riesgo país a acercarse nuevamente a los 550 puntos básicos.
Con ese telón de fondo, el S&P Merval en dólares sufrió su séptima baja en las últimas 9 ruedas, al caer un leve 0,1% hasta los 1.752,42 puntos. Medido en pesos, el panel líder de BYMA cedió un 0,4% a 2.570.733,32 unidades.
En Wall Street, los ADRs argentinos cerraron con mayoría de caídas. Las mayores bajas las anaotaron los activos de Grupo Supervielle (-4,2%); Ternium (-3,9%); IRSA (-3,2%); y Telecom (-3,1%).
En el plano internacional, la volatilidad financiera volvió a escalar en medio de la persistente tensión en Medio Oriente. Irán lanzó nuevos misiles y drones contra objetivos israelíes y posiciones militares de Estados Unidos en la región, mientras que Israel intensificó los bombardeos sobre infraestructura militar iraní y posiciones de Hezbollah en Líbano.
El conflicto también comenzó a impactar de lleno en el comercio energético global. El impacto de un misil iraní provocó un incendio en la principal refinería de Baréin, mientras continúan registrándose ataques a buques y parte del tráfico marítimo permanece afectado en torno al Estrecho de Ormuz. En paralelo, el mercado sigue con atención la propuesta anunciada por Estados Unidos de escoltar petroleros en la zona para garantizar el flujo de crudo.
En este contexto, el precio del petróleo extendió su rally. El Brent avanzó 5,5% hasta los u$s85,90 por barril, mientras que el WTI trepó 9,4% hasta u$s81,6, reflejando la creciente prima de riesgo geopolítico sobre el mercado energético.
Así, los principales índices de Wall Street cerraron con fuerte pérdidas: el Dow Jones cayó 2,1%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq Composite retrocedieron 1,2% y 1%, respectivamente. En paralelo, el VIX, indicador que mide la volatilidad implícita del mercado, saltó 18,8% hasta los 25 puntos.
En el mercado de renta fija, los rendimientos de los Treasuries avanzaron a lo largo de toda la curva. La tasa del bono a 10 años subió 4 puntos básicos hasta 4,14%, mientras que la de 2 años trepó 5 puntos básicos hasta 3,59%, lo que dejó el diferencial entre ambos plazos en 55 puntos básicos, reportaron desde PPI.
Bonos y riesgo país
En el segmento de renta fija, el sesgo bajista dominó al mercado internacional, lo que volvió a presionar a los activos emergentes (ETF EMB -0,6%). En este contexto, los bonos Globales retrocedieron entre 0,4% y 0,6% en la jornada, recortando parte de los avances observados el miércoles.
Así, el riesgo país, el índice que mide el J.P. Morgan, subió 2,3% hasta los 546 puntos básicos.
Por otro lado, los bonos dollar-linked acompañaron la suba del dólar y subieron un 0,25% promedio. El segmento CER a su vez alternó alzas y bajas a lo largo de la curva y quedó en promedio cais sin cambios.
A su vez, el segmento tasa fija subió 0,05% en el tramo corto pero cayó 0,25% en el tramo largo de la curva. Finalmente, los floaters quedaron flat en el tramo corto y subieron un 0,25% en el tramo largo. Por último, la tasa de la caución promedio ponderada siguió exhibiendo estabilidad al permanecer en los 20,2% TNA.
Ambito.com
