Israel en su expansión colonialista anuncia la ocupación del 70% de Gaza

El ejército de Israel sigue avanzando y ocupando zonas en Gaza. Ya controla en forma total el 58% de la Franja, pero este jueves Netanyahu anunció que ordenó extender dicha ocupación al 70%, acorralando no solo a Hamas, sino sobre todo al conjunto de la población gazatí que a duras penas sobrevive al genocidio. El Estado sionista busca avanzar en su colonización, desoyendo el alto el fuego firmado en octubre e incluso los acuerdos anunciados por Trump meses atrás.

Un nuevo aniversario de la Nakba, el 15 de mayo pasado, encontró al pueblo palestino bajo uno de los ataques más brutales de la historia reciente. Ahora, el “Estado Nacional Judío”, tal su nombre gracias a una ley de la Knesset (parlamento), avanza en la pretensión de la colonización definitiva de la Franja de Gaza. Con el anuncio del genocida primer ministro, realizado no casualmente en la Cisjordania ocupada, busca apoderarse de las 3/4 partes de la Franja de Gaza. El objetivo es acorralar cada vez más y reducir a su mínima expresión el territorio controlado por Hamas, pero eso incluye la limpieza étnica de las y los gazatíes.

La “línea amarilla”: un muro de apartheid y muerte

Netanyahu ordenó al ejército israelí el control del 70% de la Franja, profundizando la catástrofe humanitaria y la limpieza étnica. La llamada “línea amarilla” –barreras de hormigón de tres metros de altura entre 1,5 y 6,5 km hacia el interior de Gaza– abarca actualmente prácticamente el 60% de la Franja. Cualquier palestina o palestino que se acerca o intenta cruzarlo es inmediatamente fusilado. Este muro de apartheid implica el control y apropiación de gran parte del territorio, un hacinamiento mayor de la población en los campos de refugiados asentados en su propia tierra y la negación de alimentos y derechos básicos. Una política de expulsión forzada y muerte, denunciada como crimen de guerra y limpieza étnica por organismos internacionales y voces críticas como la del historiador israelí Ilan Pappe.

Actual línea amarilla establecida por Israel que abarca el 58% del territorio
Actual línea amarilla establecida por Israel que abarca el 58% del territorio

Con este nuevo anuncio, el objetivo es reducir a la mínima expresión el territorio habitable para los casi dos millones de palestinos que sobreviven al genocidio y condenarlos a condiciones inhumanas. ¿La respuesta de los imperialismos europeos o de EE.UU.? La pregunta podría parecer un chiste de mal gusto, porque son esos países centrales los cómplices y financistas del genocidio israelí sobre el pueblo palestino.

Netanyahu con su coalición de extrema derecha, pero contando con el aval de la oposición sionista a su gobierno, viene avanzando progresivamente en la ocupación de Gaza desde el supuesto alto el fuego de octubre del 2025. En una sesión informativa de la ONU realizada el último domingo para los responsables de las agencias humanitarias que trabajan en Gaza, se informó del avance de tanques israelíes al este de la ciudad sureña de Khan Younis y también sobre la milicia contraria a Hamas, creada y financiada por Israel, dirigida por el caudillo de Gaza Ashraf al-Mansi, afirmando que la semana pasada avanzó hacia el oeste desde la línea amarilla que rodea Jabalia. Esta es la forma en que Israel está ocupando la Franja, luego de más de dos años de genocidio.

El frente regional: ofensiva en Líbano

La furia guerrerista de Netanyahu no se detiene en Gaza. En los últimos días, Israel amplió su ofensiva militar en el sur del Líbano: bombardeos masivos, zonas de guerra extendidas, decenas de muertos y más de un millón de desplazados. El ministro Smotrich lo dejó claro: “por cada ataque con drones, diez edificios deben caer en Beirut”.

El Estado de Israel busca apurar esta ofensiva en el Líbano y el avance en Gaza (mientras continúa el crecimiento de asentamientos de Cisjordania), cuando Trump intenta por todos los medios disimular la debilidad del imperialismo estadounidense, que se acrecentó luego de la guerra con Irán, y anuncia estar cerca de un posible acuerdo con el país persa. Ahora lo condicionó a que países árabes normalicen sus relaciones con Israel, lo que sería una ampliación de los Acuerdos de Abraham. Pakistán ya negó esa posibilidad, mientras existen versiones de un posible acuerdo entre Omán e Irán para controlar conjuntamente el estratégico estrecho de Ormuz. Mientras avanza la ofensiva israelí contra el pueblo palestino, los Estados árabes temen un levantamiento de sus poblaciones si aceptan la propuesta de EE.UU.

Al mismo tiempo, este mismo jueves el vicepresidente estadounidense JD Vance, declaró a la prensa que Washington aún no había llegado a un acuerdo con Irán, pero que las partes estaban cerca de lograrlo. Aunque la agencia iraní de noticias Tasnim, haciéndose eco de un miembro del equipo negociador, informó que el memorando de entendimiento entre EE.UU. e Irán no estaba para nada confirmado.

Irán ve en la crisis de hegemonía de EE.UU., luego de que el imperialismo no pudo imponerse a pesar de todo su poderío militar, la oportunidad para sentirse fortalecido y no ceder a los vaivenes y extorsiones de Trump.

Mirta Pacheco

LID