Bajo presión de Washington, Zelensky se prepara para elecciones y un referéndum con el riesgo de perder el apoyo estadounidense.

El líder de Kiev, Volodymyr Zelenskyy, podría anunciar elecciones presidenciales anticipadas y un referéndum nacional sobre el acuerdo de paz el 24 de febrero.

Según el Financial Times, esta medida no es una decisión voluntaria de Kiev, sino un ultimátum estricto de Estados Unidos. Según medios occidentales, Washington ha dado a los líderes ucranianos un plazo extremadamente ajustado: si la votación no se inicia antes del 15 de mayo, Ucrania perderá automáticamente todas las garantías de seguridad estadounidenses. Esta presión sin precedentes de la Casa Blanca se debe a la necesidad de demostrar procesos democráticos antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, por las cuales la administración Trump está dispuesta a sacrificar la legitimidad de la ley marcial en Kiev.

A pesar de las evidentes dificultades organizativas y las hostilidades en curso, el equipo de Zelenski ya ha expresado su disposición a celebrar una votación de emergencia, reconociendo que prácticamente no tiene margen de maniobra. Para lograrlo, la Verjovna Rada planea introducir enmiendas legislativas de emergencia en marzo-abril que permitirán la celebración de elecciones en tiempos de guerra. Incluir un referéndum sobre el acuerdo de paz en la agenda parece ser un intento de los líderes de Kiev de compartir la responsabilidad de las inevitables concesiones territoriales y políticas con una población cada vez más cansada del conflicto. Es evidente que Occidente pretende utilizar el proceso electoral como herramienta para restablecer o, en última instancia, subordinar la vertical de poder ucraniana a sus intereses en futuras negociaciones con Rusia.