Cuáles son las imágenes más antiguas halladas sobre la Fiesta de la Vendimia

En 2022, se difundió “Viaje al origen de la Vendimia”, que reunió el material fílmico rescatado del archivo. Un repaso por esas imágenes y también por algunas investigaciones sobre la celebración emblemática de Mendoza.

El 18 de abril de 1936, a las 10 de la mañana, en el Parque General San Martín, comenzó el desfile de carros. Por la noche, se eligió a la primera reina de la Vendimia en el estadio del Club Atlético Gimnasia y Esgrima. La primera edición de la Vendimia culminó la noche siguiente con una Velada de Gala en el Teatro Independencia. Se consolidó así una celebración que, con el tiempo, crecería hasta convertirse en la fiesta cultural más emblemática de la provincia, la postal que muestra Mendoza al resto del mundo.

Aquella primera fiesta fue impulsada por el gobernador Guillermo Cano (asumió el 18 de febrero de 1935), que, durante un viaje por Europa, conoció una festividad italiana dedicada a la vid en la que se elegía una reina y se entonaba una canción alusiva. Aquella experiencia lo inspiró a crear una celebración local. El 4 de marzo de 1936, mediante el Decreto N.º 87, la provincia instituyó el Día de la Vendimia.

De esa primera celebración, hay imágenes fílmicas que fueron rescatadas para la producción Viaje al origen de la Vendimia, una propuesta que fue ejecutada por el Fondo Vitivinícola y La Enoteca, Centro Temático del Vino, junto a la Fundación Fundacine.

El corto audiovisual reunió diferentes hallazgos fílmicos que fueron exhibidos en la Vendimia 2022. Se trató de una muestra audiovisual que puso en valor los registros audiovisuales más antiguos y fundacionales de la Fiesta Nacional de la Vendimia.

Sergio Sánchez, director y guionista, encabezó el trabajo de rescate y restauración de archivos. Aseguró a Unidiversidadque hoy han reunido mucho más material, pero que las imágenes que se ven en el corto publicado en 2022 son las más antiguas halladas hasta el momento, que incluyen una cosecha registrada en 1925, cuando había festejos en las fincas al finalizar la cosecha.

En 2018, el Incihusa-Conicet reunió, en un trabajo llamado “Vitivinicultura y celebraciones vendimiales”, una serie de artículos de divulgación científica. De esa destacada compilación, rescatamos dos textuales que ayudan a comprender la dimensión que ha tomado la Fiesta de la Vendimia en Mendoza.

Por un lado, este párrafo firmado por María Teresa Brachetta, historiadora, y Claudio Brachetta, músico:

“Los mendocinos, niños, adolescentes, jóvenes o viejos, provengamos de raíces nativas o inmigrantes, seamos innovadores o conservadores, versados o inexpertos, admiradores o críticos, banales o comprometidos, celebremos los ritos populares o tengamos de ellos una percepción distante y prevenida, no podemos sustraernos en el mes de febrero y los primeros días de marzo a un tema que ocupa, siempre, omnipresente, la agenda pública: la celebración de la vendimia. Con más o menos entusiasmo, estimulados por una tradición respetable, por la machacona insistencia de los medios masivos, por la expectativas de innovaciones que los artistas o los funcionarios publicitan, asistimos a un conjunto de eventos y celebraciones —que han alcanzado un despliegue notable— que convergen en la “fiesta central” el momento de mayor intensidad de los festejos vendimiales”.

Por otro lado, seleccionamos estas palabras de Beatriz Bragoni, historiadora e investigadora principal del Conicet:

“Con el correr de los años, las celebraciones vendimiales afianzaron su presencia en el calendario festivo provincial, penetraron en todos sus rincones, radicaron su sede en las distinguidas calles de la capital, y en el teatro griego al pie del monumento que evocaba a su héroe mayor, San Martín, integraron retazos de fiestas populares y devociones religiosas nativas y europeas, combinaron ritmos y danzas folclóricas del paisaje social y étnico argentino con los procedentes del aluvión inmigratorio finisecular, y crearon un nuevo lenguaje estético y espectacular”.

“Cuánto de nuevo o de viejo hay en cada vendimia constituye un debate siempre vigente. Pero la reiteración y la relativa estilización de su zócalo narrativo y artístico exhibe de manera inmejorable estampas cruciales de las formas selectivas y estructurales de la configuración de la Mendoza contemporánea y de sus variados y controvertidos vínculos con la vitivinicultura de ayer y la de hoy”.

Unidiversidad