El presidente de la LMF rechazó las acusaciones por las supuestas transferencias a empresas vinculadas a familiares y aseguró que lo están “persiguiendo”.
La investigación judicial que apunta a presuntas maniobras fraudulentas con fondos de la Liga Mendocina de Fútbol sumó un nuevo capítulo este viernes, luego de que su presidente, Omar Sperdutti, rompiera el silencio y negara cualquier irregularidad vinculada a transferencias por unos $130 millones a firmas relacionadas con familiares suyos.
La causa, que se encuentra en etapa de recolección de pruebas, está centrada en movimientos financieros que habrían beneficiado a empresas vinculadas al entorno familiar del dirigente. En ese contexto, durante la jornada se realizó un allanamiento en la sede de la institución.
“Otra falsedad”: la defensa de Sperdutti
Consultado por El Sol sobre qué ocurrió en su lugar de trabajo, Sperdutti calificó el procedimiento como “otra barbaridad” y sostuvo que la situación forma parte de una maniobra para perjudicarlo públicamente.
“Me están buscando a mí, un tipo laburador, haciéndome pasar por tonto, humillando a mi familia y desprestigiando 52 años de fútbol”, expresó el dirigente. Además, aseguró que no vive del fútbol y que su sustento proviene de su actividad privada.
En relación con el operativo, confirmó que se retiraron libros de actas y balances, aunque insistió en que presentará toda la documentación ante la Justicia y que está “tranquilo” frente al proceso.
La situación de los $130 millones
Uno de los ejes centrales de la investigación es el presunto desvío de alrededor de $130 millones hacia empresas vinculadas a familiares del presidente de la Liga. Ante esa acusación, Sperdutti fue categórico y confirmó que se trata de “otra falsedad”.
El dirigente sostuvo que las obras realizadas en la institución se llevaron adelante en un contexto económico complejo y afirmó que en años anteriores se manejaron presupuestos incluso superiores.
“Desde 2019 pasaron presupuestos tres veces más que lo que yo hice durante mi gestión”, argumentó, sugiriendo que detrás de la denuncia hay intereses internos.
¿Se suspende el inicio de la LFM?
En medio del escándalo, también surgieron versiones sobre una posible suspensión del inicio de la temporada del fútbol local. Sperdutti desmintió esa posibilidad y calificó los rumores como “otra vergüenza”.
“¿Cómo vamos a suspender por estas mentiras?”, afirmó, y aseguró que la institución continuará con su calendario habitual. Según dijo, la actual conducción fue elegida por amplia mayoría en reiteradas oportunidades, lo que, a su entender, explica parte del conflicto interno.
La causa judicial sigue en curso
La investigación por presuntas irregularidades financieras continúa bajo análisis judicial. De acuerdo con la presentación radicada en la DPJ, desde la Liga se habrían transferido $21 millones a la firma DHP60 SAS. La investigación busca establecer si esos pagos respondieron a servicios efectivamente prestados o si constituyeron una maniobra incompatible con la normativa vigente.
Por último, se analiza el envío de aproximadamente $108 millones a la empresa TRANSOSGI SA, en cuyo directorio participan dos hijos del titular de la Liga. La fiscalía procura determinar el circuito administrativo de las operaciones, la documentación respaldatoria y el eventual conflicto de intereses en la utilización de fondos institucionales.
Por Kevin Armellini
Diario El Sol
