El envío del comisario Mario Riili a Medio Oriente para capacitarse sobre “terrorismo”, autorizado por Cornejo en pleno contexto de guerra, expone una trama preocupante. El funcionario policial, denunciado penalmente por violencia institucional contra ambientalistas, fue seleccionado para una formación financiada por un Estado cuyo primer ministro, Benjamin Netanyahu, es objeto de una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de lesa humanidad. Riili participó en Israel de actividades vinculadas a la defensa militar, mientras en Mendoza se intenta criminalizar la protesta social bajo el mismo rótulo que se le enseña a combatir.
El 14 de noviembre del año pasado se publicó en el Boletín Oficial de Mendoza el decreto 2343/25, mediante el cual el gobernador Alfredo Cornejo autorizó al comisario inspector Mario Riili a viajar a Israel, durante el mes de noviembre, para concurrir al “Seminario de Capacitación referido a la Comprensión Profunda de las Amenazas Terroristas, Desafíos Actuales en Materia de Seguridad y Manejo de Crisis”.
Además del pomposo título de la capacitación, llamó poderosamente la atención que un policía mendocino viajara a Medio Oriente en plena guerra, y que fuera justamente Riili el comisario designado para formarse en “terrorismo”.

Archivo: Mario Riili con el intendente de Capital Ulpiano Suarez | Foto: Municipalidad de la Ciudad de Mendoza
Tal como informó EL OTRO el 24 de octubre de 2025, este policía fue denunciado penalmente como responsable de haber golpeado y lesionado a Liza Rule, reconocida bailarina y miembro de la agrupación H.I.J.O.S., durante una represión de una manifestación en defensa del agua frente a la Legislatura de Mendoza.
De acuerdo con la denuncia presentada entonces por Rule, a través de su abogado Alfredo Guevara, el comisario “personalmente, y con la concurrencia de otros policías de género masculino, procedió a tomarla por la espalda, golpearla en distintas partes del cuerpo, siendo arrastrada hacia el interior de la Legislatura Provincial”.
La lógica del enemigo
La actuación de Riili se inscribe en un contexto más amplio de judicialización y represión de la protesta contra la megaminería en Uspallata. En ese marco, el comisario —vestido de civil y sin identificación— comandó un operativo que, la noche del 11 de diciembre del año pasado, terminó con más de una decena de personas detenidas (dos de ellas periodistas) en las inmediaciones del Km 0 de la Ciudad de Mendoza y frente a Canal 9.
En paralelo, el Ministerio Público Fiscal y medios alineados con el oficialismo insistieron en caracterizar las detenciones políticas como medidas legales contra “violentos” e integrantes de grupos que buscaban “imponer sus ideas por la fuerza o el temor”, como si se tratara de reeditar la vieja retórica de los “enemigos internos” o “subversivos” utilizada por la última dictadura cívico-militar.
El elegido
En ese contexto, el viaje del comisario Riili a Israel —autorizado por la firma del gobernador para formarse sobre “terrorismo”— aparece como un dato relevante y abre interrogantes sobre su alcance real.
Una alta fuente del Ministerio de Seguridad proporcionó a este medio el expediente en el que constan los detalles y fotografías de la misión oficial a Oriente Medio.
Fragmento de la nota enviada al Gobierno de Mendoza desde la DAIA | Fuente: Ministerio de Seguridad de Mendoza.
La actuación administrativa se inició el 3 de octubre de 2025, cuando la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) envió una nota a la ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, solicitando la participación específica del comisario inspector Mario Riili —con los gastos a cargo del Estado de Israel— en un seminario sobre amenazas terroristas, seguridad y manejo de crisis, previsto entre el 2 y el 7 de noviembre. (ver arriba)
Fragmento del pasaje de Mendoza a Tel Aviv, a nombre de Riili, financiado por el Estado de Israel | Fuente: Ministerio de Seguridad de Mendoza.
En el expediente 08001715-GDEMZA-MESAENTGENERAL#MSEG constan los pasajes aéreos a nombre de Riili (ver arriba), emitidos por la empresa israelí Ophir Tours, así como el dictamen que sirvió de base jurídica para el decreto 2343/25, suscripto por Cornejo el 29 de octubre, en un contexto en el que ya se había tomado conocimiento público de la denuncia penal en su contra.
La norma, publicada el 14 de noviembre, formalizó la autorización de la misión, circunscribiéndola a la asistencia a un seminario.
Sin embargo, la documentación oficial y el informe posterior presentado por Riili sugieren que las actividades desarrolladas excedieron el marco de un seminario académico.
Según el propio comisario, además de asistir a instancias de capacitación sobre seguridad interna, integró un contingente de fuerzas de seguridad argentinas que abordó, en un contexto de conflicto bélico internacional, problemáticas vinculadas a la defensa.
Riili consignó formación sobre “antisemitismo, terrorismo y extremismo islámico” y visitas a distintas ciudades israelíes. También indicó haber participado en un “traslado a la Franja de Gaza”.
El programa incluyó visitas a los kibutz Nativ HaAsara, Nir Oz y Or HaNer, así como a las ciudades Ramat Hasharon, Jerusalén y Tel Aviv.
Del lado de los acusados
El recorrido del “seminario” se desarrolló en el marco de la guerra iniciada en octubre de 2023, tras el ataque de Hamás contra los participantes de una fiesta en territorio israelí, que dejó alrededor de 1.200 víctimas, y la posterior ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza, que provocó más de 60.000 muertes, según cifras de la ONU, con estimaciones que elevan el número a más de 100.000 o incluso bastante más si se consideran las muertes indirectas y las desapariciones.
Desde el kibutz Nativ HaAsara, el comisario mendocino observó de cerca la ciudad palestina de Beit Lahia, zona señalada en investigaciones internacionales como territorio donde se ejecutaron presuntos crímenes de guerra.
En ese contexto, la Corte Penal Internacional —de la cual Argentina es Estado parte según el Estatuto de Roma— emitió órdenes de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Resulta al menos contradictorio desde el punto de vista institucional que miembros de fuerzas de seguridad argentinos sean capacitados sobre “terrorismo” en un país sobre el cual pesan graves acusaciones internacionales vinculadas a posibles prácticas de terrorismo de Estado.
Riili recorrió exposiciones militares donde —según su informe— “se encuentran elementos, libros, armamentos, municiones, vehículos, equipamientos utilizados por los terroristas el 7 de octubre de 2023”, y participó de diálogos con familiares de personas que fueron secuestradas y luego liberadas por Hamás.
En Jerusalén, la visita contempló —siguiendo las palabras textuales del propio Riili—: “Complejo de los Rusos, desafíos policiales en la ciudad antigua, traslado y recorrido a la Ciudad de David. Recorrido Ciudad Vieja, la Muralla Occidental, las Murallas de la Ciudad, Iglesia del Santo Sepulcro”.
Además, el comisario asistió a exposiciones sobre la situación de seguridad en Gaza, el uso de drones, la resiliencia en contextos de crisis y el despliegue de fuerzas especiales, además de mantener reuniones en el ámbito del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Haciendo escuela
Riili no fue el único policía mendocino en participar de este tipo de instancias. Tanto durante la gestión de Alfredo Cornejo como en la de su sucesor, Rodolfo Suarez, distintos agentes fueron enviados a capacitaciones en Israel: el comisario inspector Carlos Camilo Uvilla Núñez y el comisario principal Jorge Sebastián Díaz Domínguez viajaron en 2018; en 2022 lo hizo el oficial inspector Juan Manuel Fernández Marín; y, tres años más tarde, el comisario principal Javier Marcelo Ortiz Peñaloza.
INVESTIGACIÓN DE EL OTRO | Por Negro Nasif
