Una encuesta del Indec revela la delicada situación que atraviesa el sector con un freno importante en la producción. Más de la mitad de las fábricas nacionales hoy se ven limitadas para producir más debido, fundamentalmente, a la debilidad del mercado interno.
La industria argentina atraviesa un inicio de año marcado por la incertidumbre, la retracción del consumo y el impacto que provocó el anuncio del cierre de la fábrica de neumáticos Fate, después de 80 años de labor.
Y el panorama de lo que se viene no es alentador. Según la última Encuesta de Tendencia de Negocios presentada por el INDEC, el 52,4% de las industrias asegura que su cartera de pedidos se encuentra por debajo de los niveles considerados normales lo que genera dudas sobre el futuro.
Esta caída en la demanda no es un fenómeno aislado, sino que se ha convertido en el factor determinante que frena la expansión del sector. Más de la mitad de las fábricas nacionales hoy se ven limitadas para producir más debido, fundamentalmente, a la debilidad del mercado interno.
En la consulta a las industrias, muy por detrás aparecen otros factores como el costo laboral, la presión impositiva o las dificultades financieras. El dato confirma que el cuello de botella no está en la capacidad productiva, sino en la falta de ventas en el mercado local.
Esta situación se refleja en la cartera de pedidos. De acuerdo con el relevamiento, el 52,4% de las industrias indicó que el volumen de órdenes de compra se encuentra por debajo de lo normal para esta época del año, mientras que solo el 2,6% reportó niveles superiores.
El saldo neto —que surge de restar respuestas positivas y negativas— se ubicó en -49,8 puntos, uno de los registros más contractivos del informe.
El dato más preocupante del informe oficial se traslada al mercado de trabajo. Ante la persistente baja en las ventas, las expectativas de los empresarios respecto a la estabilidad de sus nóminas salariales han empeorado:
Recorte de empleo: Un 15% de las empresas industriales proyecta realizar despidos o reducir su personal durante el trimestre febrero-abril de 2026.
Contrataciones paralizadas: La gran mayoría de los empresarios del sector no tiene planes de contratar nuevo personal en el futuro cercano, manteniendo una postura de cautela extrema ante el escenario recesivo.
Demanda futura: Solo el 13,9% de las firmas espera un aumento de la demanda para el comienzo del año, lo que refuerza la tendencia de desconfianza empresarial.
A pesar de la caída en los pedidos y el pesimismo laboral, el informe muestra ciertos matices en la salud financiera de las empresas. Si bien el alerta por falta de ventas es generalizado, solo el 24% de los industriales califica su situación financiera actual como “mala”, lo que sugiere que, por el momento, la crisis se manifiesta más en el nivel de actividad y empleo que en una quiebra financiera masiva del sector.
Sin embargo, el panorama para el trabajador industrial sigue siendo delicado. Mientras que a fines de 2025 la tasa de desocupación general había mostrado una baja al 6,6%, estas nuevas proyecciones del INDEC para 2026 amenazan con revertir esa tendencia en uno de los sectores que tradicionalmente tracciona el empleo registrado en el país.
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