La percepción negativa de la gestión de Milei sube al 40% mientras la aprobación cae al 19%

Las políticas de ajuste impactan en la opinión de la ciudadanía respecto de la situación de la economía y la confianza en el gobierno de Javier Milei.

La percepción negativa sobre la situación del país con la administración que encabeza Javier Milei subió al 40% en febrero de 2026, mientras que la evaluación positiva cayó al 19%, según un estudio privado.

Los indicadores señalan que la pobreza es el principal problema para el 27% de los ciudadanos, seguida por la falta de trabajo con un 19%, consecuencia directa de las políticas de ajuste del gobierno libertario.

Según el informe QMonitor de la consultora QSocial, en el último año, el 74% de los encuestados manifestó que debió recortar gastos para llegar a fin de mes y el 51% afirmó no tener capacidad de ahorro. El deterioro del consumo y el encarecimiento de los servicios públicos han desplazado la preocupación ciudadana desde las metas fiscales hacia la economía diaria.

El 32% de los argentinos asegura que sus ingresos no alcanzan para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda y salud. Además, el 54% de la población considera que el gobierno no está logrando controlar la inflación, a pesar de la promesa oficial a llevarla a menos de 1% en los próximos meses.

El trabajo fue elaborado elaborado sobre la base de 1.645 casos y muestran el deterioro en la confianza sobre el gobierno. Según la encuesta, la desaprobación alcanza el 72% en el GBA y el 55% en la Ciudad de Buenos Aires, mientras crece el rechazo a las políticas del oficialismo.

También se registra un cambio en el clima social respecto al ajuste económico: el 40% cree que el “sacrificio” actual no valdrá la pena, mientras que otro 16% tiene pocas expectativas de que mejore la situación.

En cuanto a la inflación, un 69% percibe que los precios aumentaron “mucho” o “bastante” durante el último mes, lo que profundiza el malestar económico.

El estudio sostiene que el panorama actual marca un punto de inflexión donde ocurre un “desplazamiento de la atención desde las metas de equilibrio fiscal hacia los efectos tangibles del ajuste en la economía real”.

Según el reporte, el ajuste se ha convertido en un concepto en disputa entre la “necesidad de orden económico y el temor al abandono social”. El mercado laboral muestra señales de crisis con la pérdida de 242.000 puestos de trabajo registrados en el último cuatrimestre.

El cierre de empresas industriales emblemáticas, como la fábrica de neumáticos FATE, es percibido por la sociedad como una consecuencia de la apertura de importaciones y la caída de la demanda interna.

Esta situación genera un clima de resistencia donde la opinión pública vincula la reforma laboral con una “salida barata para las empresas en crisis” en lugar de una generación de empleo como sostiene el gobierno.

En el ecosistema digital, el sentimiento dominante es de enojo e indignación. Ante el debate por la reforma laboral, el 39% de las interacciones en redes sociales expresan estas emociones negativas.

En las discusiones sobre el aumento de precios y la apertura importadora, la indignación sube al 51%, asociada a una percepción de “desigualdad o desconexión social” por parte de las autoridades.

El informe concluye que existe un riesgo creciente sobre el “límite de la paz social” si el ajuste continúa erosionando el empleo y el poder adquisitivo.

Dataclave.com.ar