Maxi Ferraro En Mendoza «La Actual Ley De Glaciares Para Nada Impide El Desarrollo

Maxi Ferraro En Mendoza «La Actual Ley De Glaciares Para Nada Impide El Desarrollo, Al Contrario, Dentro Del Marco Constitucional, Ordena Las Actividades Productivas»

Si algo le faltaba a estos tiempos es el debate sobre el agua. Las reservas de ella y la naturaleza mangueable, esa que siempre da y da, lo que no sabemos es hasta cuándo. Tampoco es cuestión de estar ordeñando las reservas sin un estudio conciso y sin conciencia, hay decisiones que nos incluyen a todos y a las generaciones por venir.

El Gobierno Nacional se alinea en el acuerdo firmado con EE.UU. para agilizar proyectos de minerales críticos y exportación, las provincias definirían qué áreas proteger y se limitaría el rol del IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales).

La Comisión Episcopal de Pastoral Social publicó recientemente una carta abierta dirigida a diputados y senadores nacionales ante la posibilidad de modificar la Ley de Glaciares, el organismo definió la normativa como un “hito fundamental” para proteger reservas estratégicas de agua dulce y describió a los glaciares como verdaderas “catedrales de agua”. Señaló que no son simples recursos económicos, sino fuentes de agua y de vida, reguladores del clima y del ciclo hídrico que sostienen poblaciones, actividades productivas y biodiversidad en el país.

Ley de Glaciares en Argentina, se encienden las alarmas

Debido al debate legislativo al respecto (ley 26636, periglaciar) en el Congreso de la Nación situación que es inminente, se acercaron a nuestra provincia legisladores nacionales interesados de conocer desde la fuente la problemática, algo que no es común que suceda, generalmente desde lejos no nos ven y opinan, la excepción es algo placentero y alentador. En ese contexto, BienCuyano dialogó con Maxi Ferraro quien aparte de ser el presidente de la Coalición Cívica es diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires y con vasta experiencia en temas de Recursos Naturales y conservación del Ambiente Humano. Él nos puso en contexto de nombres que lo acompañan en esta tarea investigativa como Esteban Paulon , Adriana Cerquif , María Ines Cigaran, Nicolas Massot y la lista crece, puesto que varios se suman de manera virtual a las reuniones con científicos o referentes del tema.

Parte de lo que proponen nuestros ilustres visitantes es exigir que el tratamiento empiece en una audiencia pública donde participen todos los sectores y después se dé una discusión más fina.

Son fundamentales las declaraciones de Maxi Ferraro a BienCuyano, las cuales compartimos a continuación:

“La ley de glaciares para nada impide el desarrollo. Tenemos que tomar al inventario como un insumo que a su vez tiene la validez de un organismo como el Instituto. Pero a su vez nosotros en la Cámara de Diputados principalmente vamos a exigir que se haga una audiencia pública en cumplimiento del artículo 41 de la Constitución Nacional, la Ley General de Ambiente y el Acuerdo de Escazú. Pero a su vez el proyecto que propone la Libertad Avanza y parte de sus aliados es un proyecto que rompe con principios que hay que defender por manda constitucional pero también en la Ley General de Ambiente que tienen que ver con que no se rompa o no choque, colisione con el principio de no regresividad y esta es una ley que va en retroceso a lo que es la Ley de Presupuestos Mínimos para la protección de los glaciares y el ambiente perigraciar. Pero por otro lado también rompe muy fuerte lo que es el principio precautorio, vamos a llevar adelante eso, este fue un encuentro con investigadores del Instituto y también con investigadores y responsables del Centro de Ciencia y Tecnología de Mendoza dentro del CONICET.”

“Cuando uno lee en detalle el texto de la ley que entró al Senado y que puede ser lo que vote el Senado esta semana o la que viene, es un verdadero engendro que va a traer un montón de judicialización en cada una de las provincias que tengan un desarrollo minero, pero a su vez también judicialización interjuridiccional por el interés que tienen otras provincias, principalmente en lo que es la preservación de la cuenca hídrica, más en momentos de mucho estrés hídrico, como vemos en el caso de la provincia de Mendoza, pero que lo vemos en otro lugar. diría que es un engendro que no sabemos quién redactó y que va a traer más problemas que soluciones.”

Desde el medio resaltamos una frase que engloba gran parte de la situación que atravesamos y transitaremos:

“La Ley de Glaciares no es una ley que atenta contra el desarrollo» dice Maxi Ferraro… y tiene razón! La Ley de Glaciares en Argentina se considera compatible con el desarrollo porque ordena las actividades productivas en lugar de prohibirlas, protegiendo fuentes hídricas estratégicas esenciales para la agricultura, la minería y el consumo humano. Garantiza la sostenibilidad a largo plazo, evitando daños permanentes en ecosistemas que regulan el agua.

La misma Constitución Nacional Argentina establece el marco legal fundamental que sostiene la validez de la Ley de Glaciares, principalmente a través de su Artículo 41, incorporado en la reforma de 1994, donde establece que todos los habitantes tienen derecho a un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano

La Constitución aclara que las actividades productivas deben satisfacer las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras. Este es el fundamento del concepto de desarrollo sustentable: no se prohíbe producir, sino que se prohíbe hacerlo de forma que agote los recursos vitales (como el agua de los glaciares).

La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha ratificado la constitucionalidad de la Ley de Glaciares, argumentando que el Estado Nacional tiene la autoridad y la obligación de fijar estos estándares mínimos para proteger cuencas hídricas que a menudo son interjurisdiccionales (atraviesan varias provincias).

Se dice que no atenta contra el desarrollo porque el desarrollo no es sinónimo de extracción a cualquier costo. Para los defensores de la ley, proteger los glaciares es proteger la infraestructura natural que permitirá que las generaciones futuras tengan una economía viable, especialmente en un contexto de cambio climático donde el agua dulce es el recurso más valioso del mundo.

Por Martin Orozco

Biencuyano.com.ar