Además de ponerse de acuerdo para el reparto de cargos en el Pami, Lourdes Arrieta y Luis Petri coinciden en la estrategia de visitas institucionales a las cárceles para reunirse con criminales de lesa humanidad. Documentos oficiales confirman que, previo al encuentro de diputados libertarios con Astiz, hubo un cara a cara entre altos funcionarios del Ministerio de Defensa con ex represores alojados en Campo de Mayo.
Por Negro Nasif

“¡Miércoles a full! Terminando la jornada”, posteó el 10 de julio la diputada nacional mendocina Lourdes Arrieta en su cuenta personal de X. El texto fue acompañado por una selfie de la legisladora de La Libertad Avanza posando un paso adelante del ministro -también mendocino- Luis Petri, en la sede del Ministerio de Defensa de la Nación.
Según trascendió más tarde, Arrieta y Petri sellaron un acuerdo para las designaciones a dedo de Milagros Antonella Sosa y de Fabián Ferro en las oficinas de Junín y San Martín del Pami, la obra social de jubiladas y jubilados que, en el ámbito provincial, se encuentra bajo el comando discrecional de la legisladora libertaria y -sobre todo- su familia. “Una runfla de ignorantes”, como los calificó Carlos Soloa Vacas, secretario de la Junta Promotora de La Libertad Avanza, tras ser echado del organismo sanitario nacional.

Lo que aún no se reveló del encuentro en Defensa del 10 de julio es si, además de la rosca del Pami, el ministro de la ultraderecha radical y la diputada de los patitos conversaron acerca de la participación de Arrieta en la comitiva institucional de La Libertad Avanza que, al día siguiente, visitó en la cárcel de Ezeiza a criminales condenados por delitos de lesa humanidad.
Las y los legisladores nacionales Beltrán Benedit, Alida Ferreyra, Guillermo Montenegro, María Fernanda Araujo, Rocío Bonacci y la propia Arrieta dialogaron en la cárcel, “sobre distintas estrategias para conseguir la prisión domiciliaria”, con los terroristas de estado Alfredo Astiz, Raúl Guglielminetti, Carlos Suárez Mason, Antonio Pernías, Gerardo Arráez, Honorio Carlos Martínez Ruíz, Agustín Oyarzábal Navarro, Juan Manuel Cordero, Mario Marcote, Miguel Angel Britos y Adolfo Donda.

Beltrán Benedit, Lourdes Arrieta y Luis Petri
Publicación de Benedit en su cuenta de Instagram que luego fue eliminada.
“Trabajamos por la pronta liberación de todos los patriotas”, confesó Beltrán Benedit, el diputado libertario que encabezó la comitiva pro genocidas con recursos de la Cámara de Diputados, y que ofició de una suerte de vocero para defender a los criminales condenados en procesos judiciales de la democracia, en los que se respetaron todas las garantías constitucionales que los ex represores negaron a sus víctimas, entre ellas personas nacidas en campos de concentración a quienes todavía se les impide la recuperación de sus identidades, continuando así la aberración de esos crímenes bajo el pacto de silencio de sus perpetradores.
Qué casualidad

La diputada María Fernanda Araujo junto a Luis Petri
Foto de archivo: 2 de mayo de 2024
A partir del análisis de informaciones públicas, es posible inferir que Petri estuvo al tanto -por boca de Arrieta o de la inteligencia militar- de la avanzada libertaria y que avaló o promovió una riesgosa jugada que coincide plenamente con la prédica ideológica y la estrategia del gobierno del cual forma parte con notable fevor.
Antes que Arrieta y sus fascistas compañías, Defensa mandó emisarios a la cárcel de Campo de Mayo para reunirse con genocidas. Así lo reveló una investigación periodística publicada este domingo en el diario Página/12 en la que se devela que “hubo, al menos, un cara a cara entre altos funcionarios de Luis Petri con represores en la Unidad 34”, donde están alojados los genocidas Christian Federico Von Wernich, Julio Simón y Athos Renés, el suegro del número dos de Defensa, Claudio Pasqualini. Además, según informó la periodista Luciana Bertoia, los detenidos les entregaron a los enviados del ministro “un proyecto de decreto para hacer caer sus causas”.

Petri, Pando y familiares de exmilitares.
Foto de archivo | Marzo de 2024
Nada es casual. Ni la diputada mendocina es solo “una joven inexperta” como la quieren exculpar algunos medios de comunicación aliados al gobierno, ni el ministro tiene un pelo de ingenuo. Los entusiastas acercamientos institucionales de Petri con los peores criminales de nuestra historia son coherentes, no solo con acciones puntuales de Arrieta, sino también con el despliegue de una estrategia de Defensa en favor de la impunidad de quienes secuestraron, torturaron, violaron y desaparecieron personas durante el terrorismo de Estado. Nada que no haya intentado la derecha radical desde la vuelta de la democracia.
Entre las muchas evidencias de este afán de Petri, hay que recordar que, en el contexto del último Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justica, el ministro se reunió con la abanderada de genocidas Cecilia Pando y otras esposas de exmilitares, para avanzar en la liberación de criminales de lesa humanidad. Luego ejecutó el desguace de los Equipos de Relevamiento y Análisis de Archivos de las Fuerzas Armadas, que se encargaban de investigar el plan sistemático de exterminio de la última dictadura cívico militar. Y finalmente designó, en las mismas oficinas donde trabajaba ese prestigioso equipo reconocido por la Unesco, a Arturo Larrabure y Silvia Ibarzábal, funcionarios que en los últimos días reivindicaron públicamente la visita de Arrieta y los suyos a los genocidas de Ezeiza.
