Además de la oferta bancaria, surgen préstamos que permiten adquirir la propiedad. Claves sobre montos, tasas y requisitos para acceder. Qué tener en cuenta.
El mercado inmobiliario argentino atraviesa una etapa de transformación profunda en la cual el financiamiento aparece como el motor principal de la reactivación. Ante un escenario donde el crédito hipotecario bancario tradicional mantiene procesos de calificación rígidos y tiempos administrativos prolongados, cobraron relevancia los préstamos hipotecarios por fuera del sistema financiero institucional. Estas herramientas, conocidas como créditos entre privados o mediante plataformas de gestión colaborativa, ofrecen una vía rápida para la adquisición de metros cuadrados, refacción de viviendas o inyección de liquidez sin depender de las entidades tradicionales.
La mecánica de estos préstamos difiere sustancialmente de la lógica de una entidad bancaria. En este esquema, el capital no proviene de depósitos del público, sino de inversores que buscan una rentabilidad en moneda extranjera con una garantía real. Ariel Szraiber, fundador y director de HipotecaHoy, explicó que el acceso hoy resulta mucho más ágil que en la banca tradicional. “El proceso se inicia con el contacto del cliente, quien presenta la propiedad que desea comprar o una que ya posee para obtener liquidez. A partir de allí, se realiza una tasación técnica inmediata para determinar la viabilidad del negocio y el valor de mercado del activo”, dijo.
Por Jose Luis Cieri
Ambito.com
